¿Qué comen las salamanquesas?

Las salamanquesas son reptiles pequeños de sangre fría caracterizados por su actividad nocturna, siendo contadas las veces en las que se les ve durante el día en la etapa final de la temporada de invierno. Por lo general, basan su alimentación en insectos atraídos por la luz de las lámparas y pantallas luminiscentes. Es momento de aprender más acerca de la especie.

¿Qué comen?

Las salamanquesas son reptiles  que se alimentan durante la época más calurosa en el transcurso del año y fundamentan su menú con toda clase de insectos voladores  – llámense, polillas, moscas, libélulas o mariposas – además de arañas, hormigas, grillos y saltamontes. Sin embargo, de no disponer de ninguno de ellos, es capaz de devorar ejemplares pequeños de su misma especie.

Qué comen las salamanquesas

 

¿Cuánto comen las salamanquesas?

Cuando no se encuentran en estado de reposo, las salamanquesas están alimentándose; hacerse de la comida no sugiere mayor problema para la especie ya que cuenta con pequeños dedos planos con los que se sostiene fácilmente de las paredes alcanzando cuanto insecto le revoletea cerca.

Pero eso no es todo, son reptiles hábiles para cazar, sin apartar su sagacidad al ejecutar rápidos y precisos movimientos luego de permanecer inmóvil en la espera de su presa, la cual lleva a su boca en cuestión de segundos.

¿Dónde viven?

Los espacios que habitan son muy variados; sin embargo, esta clase de reptil se conoce por preferir aquellos lugares en los que las condiciones del entorno les ofrezcan insectos suficientes para alimentarse.

En términos geográficos se les puede encontrar desde África del Norte hacia la costa del mediterráneo, atravesando la península ibérica y la zona costera de Grecia e Italia. Asimismo, numerosos ejemplares se congregan en Egipto, sobre todo en los sectores del desierto del Sahara y Marruecos.

Debido a que disfrutan d

 

e lugares secos y calientes, es común verles pasearse en desfiladeros, peñascos y árboles; en las zonas urbanas se mueven en las paredes de las edificaciones, e incluso dentro de las habitaciones.

Curiosidades

Pese a que su distribución aún se considera estable, el uso de la salamanquesa como mascota  podría afectar su estatus pasando a ser una especie amenazada o en peligro, lo que resultaría bastante negativo para el ecosistema debido a que su alimentación es clave en el control de plagas.

Otro dato curioso de estos reptiles es que incuban un par de veces al año, demorando cuatro meses en nacer las crías que medirán menos de 5 cm de longitud y mostrarán un lento crecimiento; de hecho, en cautiverio pueden tardar hasta ocho años en alcanzar el tamaño estándar.

Al ser reptiles de hábitos principalmente nocturnos, es común escucharles “cantar” durante la noche, esta suele ser la manera que utilizan para atraer una pareja o cuando quieren alertar a otra salamanquesa de estar invadiendo su territorio; tocando el tema, cabe acotar que la especie se caracteriza por ser extremadamente territorial, de ahí que son capaces de librar violentas batallas con tal de defender lo que considera suyo.